#ONTHEDRAW | Buscarse a uno mismo en las dunas
Mi experiencia en Fuerteventura fue muy intensa y excitante. Sentí como si tuviese la versión condensada de un mes de vacaciones gracias a Cristina (su guía ilustradora canaria). Ella nos condujo alrededor de la isla enseñándome parajes secretos y muchas de las gemas escondidas que ofrece Fuerteventura. En general una gran experiencia y mucho que procesar.
malika favre, fuerteventura, entrevista, viaje, ilustrado, ilustradora, ilustración, islas canarias, promotur,
17786
post-template-default,single,single-post,postid-17786,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,wpb-js-composer js-comp-ver-4.2.3,vc_responsive
 

30 Jul Buscarse a uno mismo en las dunas

¿Cómo fue la experiencia en Fuerteventura?
En realidad muy intensa y excitante. Sentí como si tuviese la versión condensada de un mes de vacaciones gracias a Cristina (su guía ilustradora canaria). Ella nos condujo alrededor de la isla enseñándome parajes secretos y muchas de las gemas escondidas que ofrece Fuerteventura. En general una gran experiencia y mucho que procesar. Pienso que todavía necesito unos cuantos días antes de meterme de lleno con las ilustraciones para digerir todo lo que he visto la última semana.
¿Esperabas encontrarte esto?
Me sorprendió mucho el contraste entre el bullicio de la zona turística y el silencio y la sensación de estar en el espacio exterior tan pronto uno deja estos lugares atrás. Pero tiene sentido porque esto es lo que normalmente pasa también en la península.
Fuerteventura es un lugar precioso con muchos y muy variados paisajes y vibraciones alrededor de toda la isla. Me pareció una pena que muchos turistas se queden en sus hoteles y no sean un poco más curiosos y vayan a disfrutar de esta diversidad. Afortunadamente este proyecto desencadenará la visita de otro tipo de turismo, uno de aventura y búsqueda de tesoros.
¿Qué experiencia fue la que más te marcó?
Probablemente la vuelta en coche a casa con la puesta de sol a través de las montañas. Parecen tan suavemente redondeadas que parecen dunas. Estaba esta pequeña carretera perfecta que las atravesaba y en cada curva te quedabas sin aliento de lo que veías. Estábamos relajadas, con música de fondo y rodeadas de belleza. Fue perfecto.
No vas a olvidar…
Los últimos días que condujimos hacia el sur y encontramos una duna gigante con Cristina y su hija. La siguiente hora se convirtió en nuestro lugar de juego, tirándonos de las dunas y corriendo por los bordes. Me sentí niña de nuevo y fue estupendo 🙂